El artista y arquitecto Salvador Rentería está desarrollando una escultura monumental conocida como Sekorí, que superará los seis metros de altura. Este ambicioso proyecto se situará en una glorieta cercana al nuevo puente que conecta la avenida Fuerza Aérea con la carretera a Aldama, y tiene como objetivo convertirse en un nuevo símbolo cultural de la ciudad de Chihuahua.
Aunque aún no se ha determinado una fecha específica para la instalación de la obra, se prevé que se encuentre en una de las principales entradas a la capital, justo en las cercanías del Aeropuerto Internacional Roberto Fierro. La ubicación estratégica de Sekorí busca dar la bienvenida a los visitantes con un reflejo de la herencia cultural de la región.
El término Sekorí, que en lengua rarámuri se traduce como «olla» o «vasija de barro», está inspirado en la célebre cerámica de Mata Ortiz, una tradición que emana de la cultura de Paquimé. Esta cerámica es reconocida mundialmente por su riqueza estética y complejidad en los diseños, lo que refuerza el valor cultural de la obra en su conjunto.
Rentería ha diseñado la escultura para que contenga elementos representativos del trabajo de los artesanos de Mata Ortiz, contribuyendo así a la difusión de la identidad cultural chihuahuense. La pieza no solo será un atractivo visual, sino que también servirá como un homenaje a las tradiciones locales que han perdurado a lo largo del tiempo.
Además, la obra contará con un sistema de iluminación en tonos rojizos, lo que evocará el resplandor del fuego utilizado en la cocción de las cerámicas. Este detalle no solo embellecerá la escultura, sino que también simboliza la vitalidad y evolución de la cultura de Chihuahua, que sigue brillando tanto a nivel nacional como internacional. Rentería expresó su agradecimiento al alcalde Marco Bonilla Mendoza, quien ha apoyado la inclusión de esta obra en el espacio público como parte de un esfuerzo mayor para enriquecer la oferta artística de la ciudad.





